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Conservación de tickets de TPV: qué dice la AEAT

Por Equipo Sincrio · 4 de junio de 2026 ⏱ 6 min
Conservación de tickets de TPV: qué dice la AEAT

En la operativa diaria de un restaurante, los tickets simplificados son los grandes incomprendidos. Se emiten por miles, se acumulan en cajas o rollos del TPV, y al cabo de unas semanas terminan en la basura porque "ocupan demasiado espacio". A veces el dueño asume que son menos importantes que las facturas formales y por tanto no requieren conservación.

La AEAT no piensa lo mismo. Los tickets son documentación fiscal y tienen sus propias reglas de conservación. Y en una inspección, su ausencia puede generar problemas serios.

Qué es un ticket simplificado

El ticket simplificado (o "factura simplificada") es el documento que un negocio emite a clientes finales en operaciones de cuantía baja. En hostelería es lo que sale del TPV cada vez que se cobra una cuenta. Sirve como justificante de la venta para el cliente y como registro de la operación para tu negocio.

Lo importante: aunque se llame "simplificada", es una factura. Tiene validez fiscal. Genera IVA repercutido que debes declarar. Y la AEAT puede exigir su exhibición.

Cuánto tiempo hay que guardarlos

Los tickets simplificados, como cualquier factura emitida, deben conservarse durante el plazo de prescripción del IVA: cuatro años desde el final del periodo voluntario de declaración correspondiente.

En la práctica, esto significa que un ticket emitido en marzo de 2026, cuyo IVA se declara en el 1T de 2026 (vence en abril de 2026), debe conservarse hasta abril de 2030 como mínimo. Cuatro años desde el final del plazo voluntario.

Aplicando criterios prudentes (interrupciones de la prescripción, posibilidad de inspección), muchos restaurantes redondean a "guardar 6 años" para no calcular cada vez.

Qué hacer con la pila de rollos del TPV

Aquí está el problema operativo: una caja de un restaurante medio emite 80-300 tickets/día. En 4 años acumulas decenas de miles de tickets. Conservarlos en papel no es viable a medio plazo.

La buena noticia: la AEAT acepta la conservación digital, siempre que se respete:

  • Integridad del contenido. Los datos del ticket no pueden alterarse después de su emisión.
  • Legibilidad. Si Hacienda los pide, deben poder leerse igual que el original.
  • Trazabilidad. Debe poder demostrarse que el archivo digital corresponde al ticket original.

En la práctica, esto se cumple de varias formas según tu TPV:

1. Tu TPV ya guarda los tickets digitalmente. Casi todos los TPV modernos almacenan internamente cada ticket emitido en su base de datos. Mientras esa base de datos esté operativa y no se borre, los tickets están conservados. Confirma con tu proveedor de TPV que el archivo digital se mantiene durante el plazo legal.

2. Tu TPV exporta a un sistema externo. Algunos sistemas exportan diariamente los Z (resumen) y los tickets individuales a un sistema de contabilidad o backup. En ese caso, los tickets viven en dos sitios: el TPV y el sistema externo. Más seguro.

3. Tu TPV solo emite papel. Sistemas antiguos que solo imprimen y no guardan internamente. En este caso, o cambias de TPV (recomendado por motivos de Veri*factu además), o digitalizas tú los rollos (poco práctico para volumen alto).

Los Z diarios: el resumen contable

Más importantes que los tickets individuales son los Z diarios (también llamados cierres de caja, totales de jornada, o reportes Z). El Z es el resumen al final del día que cuadra:

  • Ventas totales del día.
  • Ventas por tipo de IVA.
  • Cobros por método de pago.
  • Anulaciones y descuentos.

Tu gestor usa los Z para liquidar el IVA del trimestre. La AEAT puede pedir los Z en cualquier inspección. La conservación de Z es obligatoria sin discusión. Plazo: el general, mínimo 4-6 años.

Si por algún motivo se borran o no se conservan los Z de un periodo, la única forma de reconstruirlo es con los tickets individuales. Por eso ambos son importantes: los Z para la contabilidad operativa, los tickets como respaldo último.

Errores comunes con tickets

1. No conservar nada porque "es solo un ticket". Es la actitud más arriesgada. Los tickets son IVA cobrado y tu base imponible declarada se sustenta en ellos. Sin tickets, demostrar las ventas declaradas se complica.

2. Tirar el rollo del TPV al final del día. Si tu TPV no guarda internamente los tickets, tirar el rollo es destruir documentación fiscal. Antes de tirarlo, asegúrate de tener copia digital o de que tu TPV los almacena.

3. Migrar a TPV nuevo sin migrar los datos. Cuando cambias de TPV, los datos del antiguo se pueden quedar inaccesibles si no se exportan correctamente. Antes de desinstalar el viejo, exportar todo lo emitido y guardar archivo en formato accesible (CSV, Excel, PDF).

4. Confiar solo en el TPV sin backup. El TPV es un ordenador. Si se rompe el disco duro, los tickets se pueden perder. Política de backup periódico (semanal o mensual) a un sistema externo es buena práctica.

5. Tener Z desordenados. Si los Z diarios no están archivados por fecha y no son fáciles de recuperar, una inspección que pida "los Z del 2T 2024" se vuelve un problema operativo. Archivo digital ordenado por año/mes/día.

Cómo digitalizar correctamente

Si tu TPV no guarda los tickets internamente y necesitas digitalizarlos:

1. Escaneo periódico del rollo. Al final del día (o de la semana), escanear el rollo entero a PDF. Nombrarlo tickets-2026-04-15.pdf. Archivarlo en estructura por año/mes.

2. Conservación de Z impresos. El Z diario de papel también se digitaliza junto con los tickets.

3. Backup en la nube. No solo en disco local. Una copia en Google Drive, Dropbox o sistema similar. Mejor en dos sitios distintos.

4. Política de retención automatizada. Marca en tu sistema cuándo cada archivo puede destruirse (4 años + margen). Pero no destruyas hasta confirmar con tu asesor que no hay ningún motivo extraordinario para conservar más (procedimientos abiertos, inspecciones, créditos fiscales pendientes).

El ticket que se convierte en factura

Hay un caso particular en hostelería: el cliente te pide "factura" en lugar de ticket. Si tu volumen de transacción es bajo (típicamente bajo 400€), podrías limitarlo a una factura simplificada. Pero si el cliente pide factura completa con sus datos fiscales, debes emitirla.

En esos casos, la factura completa se conserva con las mismas reglas que cualquier factura emitida (4-6 años). Si el ticket se anuló y se sustituyó por factura, el ticket anulado también se conserva (con marca de anulación) para trazabilidad.

Conclusión

Los tickets de TPV no son papelitos prescindibles: son documentación fiscal con plazos de conservación. Cuatro años mínimo, seis recomendado. La conservación digital es legal y operativamente la única viable a partir de cierto volumen.

Lo más importante: confirma con tu proveedor de TPV cómo se guardan los tickets internamente, y ten un sistema de backup. Si en algún momento llega una inspección, tener los Z y los tickets archivados ordenadamente es la diferencia entre una visita rutinaria y un susto serio.

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Este artículo tiene fines informativos generales sobre la conservación de tickets y documentación fiscal en España a fecha de publicación. Los plazos y obligaciones específicas dependen del régimen fiscal, ubicación y normativa vigente en cada momento. No constituye asesoramiento fiscal. Para tu caso concreto, consulta con tu asesor fiscal antes de aplicar cualquier política de conservación o destrucción de documentación.